Rebundio V

Rebundio Pezuña, con las ganancias de su novela se compró un piso nuevo en la zona mas elegante de la ciudad, un ático con vistas a otros áticos con vistas. Lo llenó de muebles de roble, el olor de esa madera era su preferido. Le gustaba acariciar sus contornos, también le gustaba salir a su terraza intentando ver el horizonte. Como a veces el destino se cruza en los caminos, en el de Rebundio se cruzó su vecino de abajo que era carnicero, un hombre que por las noches se llevaba a casa los cuchillos para que su mujer Doña Himpla Pelusín, que era muy habilidosa, los afilase. Este vecino “El carnicero” fue el único que se dio cuenta de que Rebundio Pezuñas en realidad era un jabalí. (El jabalí – Rebundia)


¿Quieres leer otra historia al azar?

No hay comentarios :

Publicar un comentario